Las diez tendencias de Nueva York primavera verano 2027
Cuarenta y ocho casas, cuatrocientos dieciocho looks medidos uno por uno. La prensa anunció el amarillo marigold. Los píxeles dicen otra cosa.
Esta nota no sale de mirar desfiles y anotar impresiones. Sale de medir. Tomé el 20% de los looks de cada colección —un quinto de cada casa, para que una colección de ochenta y una de treinta pesen lo mismo— y de cada look extraje los cinco colores dominantes con su superficie, descartando la piel de la modelo y el fondo de la pasarela. Son 418 looks.
Lo que la medición no hace es reconocer una prenda: eso lo pongo yo. Los números dicen cuánta superficie ocupa cada color y cuánto contraste visual tiene una tela; el ojo dice si eso es un corsé, un fleco o una media de color. Las diez tendencias que siguen salen de las dos cosas.
La paleta real de la temporada
Antes de las tendencias, el dato que las ordena a todas: el 63% de la superficie de Nueva York es neutra. Negro, topo, gris y blanco. Esta es la cinta medida sobre los 418 looks, cada franja proporcional a la superficie que ocupa:
El amarillo marigold, que fue el titular de la temporada en casi todos los medios, es la decimotercera familia: 2,1% de superficie, presente en once casas. El rojo llega al 8% y cruza veintinueve de las cuarenta y ocho. Si hay un color de Nueva York, es el rojo, y además es el único acento que aparece en colecciones que no comparten absolutamente nada más entre sí.
Una salvedad honesta sobre el amarillo: donde sí existe, existe fuerte. Prabal Gurung tiene 21,3% de amarillo, la colección más saturada de la semana, con la caléndula entretejida en el pelo de las modelos como la vio en Nepal. El marigold no es mentira: es de una casa, no de la ciudad.
Lencería a la vista
El corpiño dejó de esconderse. No asoma por accidente: es la prenda, y la camisa o la falda están cortadas para dejarlo ver. Khaite y Sandy Liang lo llevan al límite.
Son ocho looks en seis casas. El corte que lo hace tendencia y no accidente es dónde cae la costura: en Khaite el corpiño está terminado a mano con puntadas de hilván a la vista, y en Christian Siriano el tul se corta para enmarcar la ropa interior, no para taparla.
Corsetería y cintura
Dos caminos para la misma obsesión. El corsé como prenda en Kim Shui y Jane Wade; la faja ancha sobre una silueta simple en Altuzarra y Kallmeyer.
Ocho looks en seis casas, por dos caminos que no se mezclan. El corsé como prenda construida —Kim Shui, Jane Wade, Christian Siriano— y la faja ancha apoyada sobre una silueta que ya estaba resuelta: Altuzarra la usa sobre falda circular, Kallmeyer la convirtió en el accesorio de su temporada.
Transparencias
La más extendida de la temporada y la que menos titulares se llevó. Gasa, tul y malla sobre el cuerpo desnudo o sobre ropa interior a juego.
Veintiún looks en trece casas: es la tendencia más extendida de Nueva York y la que menos titulares se llevó. Aparece en casas que no comparten nada más entre sí, desde Carolina Herrera hasta Calvin Klein, lo que suele ser la señal de que una idea dejó de ser de alguien y pasó a ser del momento.
Flecos y plumas
El fleco deja de ser borde y se vuelve la prenda entera. Area corta el vestido en tiras hasta que no queda tela: solo movimiento.
Diecinueve looks en once casas. Area es el caso extremo: corta el vestido en tiras hasta que no queda tela, solo movimiento, y arma otros con remeras empalmadas o hilos de perlas y conchas. En Prabal Gurung y Bibhu Mohapatra la pluma vuelve al borde, como remate.
Artesanía
Tejido a mano, crochet, bordado y aplique en relieve. Diotima construyó una colección entera con oficio manual. Ningún medio la nombró como tendencia.
Veinte looks en siete casas, y ningún medio la nombró como tendencia. Diotima construyó una colección entera con oficio manual; Ulla Johnson bordó en relieve; Zankov caló el punto. Es el trabajo más lento de la semana y el que peor se fotografía, que probablemente sea la razón por la que se pasó por alto.
Denim reconstruido
Despiezar el jean y volver a armarlo. Three as Four cortó en paneles curvos y cosió las piezas fuera de su lugar original. Es la tendencia más cercana al upcycling de autor.
Dieciséis looks en cinco casas, y es la tendencia más cercana al upcycling de autor de toda la semana. Three as Four lanzó una línea entera de denim con corte en espiral: cada pierna sale de una sola pieza de patrón, con una costura continua. En la medición, es la colección más celeste de Nueva York.
Satén líquido
Columnas de satén sin costura visible, cortadas al bies para que el brillo corra con el cuerpo. Prabal Gurung hizo la colección entera así.
Trece looks en nueve casas. Prabal Gurung hizo la colección entera así y le costó más de tres meses conseguir la caída que quería: terminó forrando el lino con organza de seda, un material que, bromeó, vale más que el de afuera.
Blanco y negro gráfico
Gingham, lunares, pata de gallo, flor sobre negro. No es ausencia de color: es un recurso gráfico, y es la lectura más fuerte que sale de la medición.
Quince looks en doce casas. No es ausencia de color, es un recurso gráfico, y es la lectura más fuerte que sale de la medición: Carolina Herrera marca 10,6 de contraste visual y Thom Browne 10,2, los dos valores más altos de Nueva York después de Collina Strada. Y en los dos casos viene del dibujo, no del relieve.
El rojo
Los medios anunciaron el amarillo marigold. La medición dice otra cosa: el amarillo es la decimotercera familia, con 2,1% de superficie. El rojo llega al 8% y cruza 29 de 48 casas.
Cuarenta y ocho looks en veintinueve de las cuarenta y ocho casas. La colección más roja es Proenza Schouler, con el 39,3% de su superficie medida en rojo: casi cinco veces el promedio de la semana. Después vienen Campillo con 31,7% y Marc Jacobs con 22,7%.
Los detalles: el pañuelo y la media de color
El pañuelo finito atado al cuello vuelve del Y2K: 7 For All Mankind lo puso en casi toda la colección. Y la media opaca de color, que nadie nombró, es la firma de Marc Jacobs.
Dos gestos chicos que nadie nombró. El pañuelo finito atado al cuello vuelve del Y2K y 7 For All Mankind lo puso en casi toda la colección: «la actitud lo es todo», dijo Nicola Brognano. Y la media opaca de color, que es la firma de Marc Jacobs esta temporada, medida en amarillo, violeta y bordó.
Dos tendencias que la prensa publicó y yo no
Las ballerinas aparecieron en varias listas de la temporada. En los 418 looks que medí no hay una sola. El capri aparece en una casa, 7 For All Mankind, y con una sola casa no alcanza para llamarlo tendencia. El car coat de color me quedó en cuatro looks: lo dejé afuera por lo mismo.
Prefiero que me falte una tendencia a publicar una que no está. El libro completo de Nueva York, con las cuarenta y ocho casas y el análisis de cada colección, está en la sección de e-books.